EroStreet Festival
Festival Erótico
EroStreet Festival fue un proyecto que inicié junto a otras personas con la intención de crear un espacio seguro, diverso y abierto donde hablar de sexualidad, erotismo y relaciones afectivas desde una perspectiva inclusiva, feminista y educativa.
Se celebró en Barcelona en cinco ediciones: 2016, 2017, 2018, 2019 y 2021.
Tras la primera edición, continué produciéndolo y dirigiéndolo en solitario, consolidándolo como un referente para quienes deseaban explorar, aprender y disfrutar del erotismo de manera respetuosa y consciente, alejándose de los modelos tradicionales centrados únicamente en la industria pornográfica.
Museo Europeo de
Arte Moderno (MEAM)
A excepción de la primera edición, todas las demás se celebraron en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) de Barcelona, un espacio que permitió integrar el erotismo en un entorno cultural de primer nivel.
El festival se articulaba en torno a cuatro grandes ejes que le daban estructura y coherencia:
La zona de stands profesionales, donde el público podía descubrir productos y servicios relacionados con la sexualidad y el placer, combinando grandes marcas y creadores artesanales. Por allí pasaron nombres como Gvibe, ViveSex, PussyBat, JoyClub y Sexstories, además de contar con el apoyo y la presencia de LELO y Amantis como patrocinadores.
La exposición de arte erótico reunió a artistas como Carmen Frontera con su Pussy Tarot Deck, Núria Romeu y Hifu, entre otros, que aportaron sus miradas sobre el cuerpo, el deseo ym la sexualidad.
Las mesas redondas y talleres se convirtieron en un espacio imprescindible de reflexión y aprendizaje. A lo largo de las ediciones se abordaron temas como el poliamor y las no monogamias, los cánones de belleza y los cuerpos deseantes, la diversidad sexual y de género, el postporno o la sexualidad en la era digital. Contamos con la participación de profesionales y divulgadores como Valérie Tasso, Miguel Vagalume, María Llopis, Irene Aterido, Ignasi Puig Rodas, Pere Estupinyà, Antoni Bolinches, Dani Borrell y Laura Clotet,
entre otros.
Los talleres prácticos ofrecieron herramientas sobre salud sexual, sexo más seguro y prevención de ITS, BDSM y prácticas conscientes, tantra, comunicación en pareja, autoexploración y placer femenino.
El cuarto eje lo formaron las actuaciones en directo, donde el erotismo y el arte se encontraron sobre el escenario. Artistas como Disco Malva, Alberto no shibari y Anneke Necro ofrecieron actuaciones provocadoras y reflexivas, invitando al público a explorar nuevas formas de expresión del deseo.
La programación se desarrollaba durante el sábado y el domingo, y la noche del sábado se celebraba la ya
mítica after party en Oops!, un elegante local swinger situado en una casa modernista de la zona alta de Barcelona, donde público y participantes compartían un ambiente distendido y festivo.
En su última edición en 2021, el festival se adaptó a las circunstancias globales y se abrió al mundo con la emisión de algunas de sus actividades en streaming, acercando sus contenidos a
un público más amplio y reafirmando su vocación de ser un espacio de reflexión, aprendizaje y disfrute del erotismo libre de estereotipos, machismo y modelos de consumo sexual tradicionales.
Para mí, el EroStreet Festival fue una aventura apasionante y transformadora. A lo largo de sus ediciones vi cómo crecía una comunidad comprometida con una sexualidad más libre, consciente y diversa. Cada conversación, cada taller y cada performance fueron un paso hacia la normalización y celebración de nuestras múltiples formas de vivir el erotismo.
Me siento profundamente agradecida a todas las personas que lo hicieron posible: al equipo de voluntarias, que con su entrega y entusiasmo fueron el alma de cada edición; al equipo de sexólogas de Sex Academy, por su profesionalidad y su compromiso con la educación sexual. A los numerosos fotógrafos que han hecho que tengamos constancia de lo que pasó, al menos de algunas de las cosas, a Jose Manuel, que ya no está entre nosotros, y a todo el equipo del MEAM. Sin ellas y ellos, este festival no hubiera sido lo que fue.
Me dejo cientos de nombres, pero recuerdo cada mirada de todas las que participasteis. Gracias!